domingo, 29 de abril de 2018

Actividades de la semana 3. Herramientas TIC en mi proyecto.




He aquí las imágenes con las herramientas utilizadas en las tres fases del proyecto: diseño, desarrollo y difusión.





Y para que se entienda mejor, una tabla aclaradora de la relación entre las actividades, artefactos y herramientas utilizados en cada caso.


De momento he conseguido una socia, aunque no descarto conseguir otro, ya que es parte importante del proyecto.
Mi primera socia se llama Cristina López y es maestra de primaria. No trabajamos en el mismo centro pero compartimos la misma filosofía de educación, y es por ello que pensé en ella cuando se nos sugirió la idea de buscar socios. Además, es maestra de música y le sugerí que ella, junto a sus alumnos, pusiera la banda sonora a los anuncios. Le gustó la idea, de modo que más que unirse al proyecto, creamos dos proyectos paralelos que se complementan. Por eso, no hemos negociado la propuesta de artefactos digitales y herramientas, pero si hemos hablado del editor de audio que va a utilizar: Audacity.
El segundo socio que pretendo tener es un profesor del CIFP Jose Luis Garci, aquí en Alcobendas. Creo que una colaboración con este centro especializado en imagen y sonido sería muy beneficiosa para ambos. Mis alumnos aprenderían de aspirantes a profesionales y los alumnos del Garci aprenderían mucho enseñando. Probablemente con este socio sí tendría que negociar qué editor de vídeo utilizar. Al no haber sido posible contactar a través de las redes sociales, esperaré a que termine el puente y me acercaré al centro para ver si es viable la colaboración.

¿Qué cambios quiero realizar en mi prototipo tras mi reflexión sobre el uso de las TIC?

El trabajo de esta semana me ha servido para conocer muchas herramientas TIC y trastear con ellas para ver su adecuación a las diferentes fases y tareas del proyecto. Para algunas de las tareas que tenía pensadas no iba a necesitarlas: por ejemplo, el mapa mental de la tarea 1 pretendía que lo realizaran a mano, pero me gusta la idea de ofrecerles alternativas y que puedan conocer diferentes herramientas, de modo que el uso del Popplet aquí será optativo; otro ejemplo es la tarea 2, en la que mi idea era que expusieran sus conclusiones en un informe escrito a mano, y ahora propongo la utilización de la herramienta Genial.ly. En la tarea 4, a la hora de hacer el storyboard, también quiero proponer el uso de un creador de cómics, ToonDoo, cuando en un principio lo había ideado hacer a mano.
Pero en general, el tipo de actividades no ha cambiado nada. Sólo la manera de trabajarlos, digitalmente en vez de forma manual. El grueso del proyecto no lo he variado, no sé si por mi inflexibilidad o porque creo que funciona y el análisis del proyecto de referencia, que era muy bueno, me ayudó a incorporar los elementos necesarios a mi proyecto desde un primer momento.
El caso es que ahora que mi proyecto incorpora las TIC en cada una de las tareas de una forma muy consistente, dudo de si sería mejor dejar lugar un poco al trabajo manual, por ejemplo en el caso del storyboard o el mapa mental. Es por ello que tendré en cuenta estas herramientas, pero dejaré en manos de los alumnos la elección de realizarlo a mano o de forma digital.

¿Qué opináis? ¿Hay demasiadas herramientas TIC en este proyecto y falta un poco de trabajo manual  o es beneficioso para la alfabetización digital y nunca está de más? 
¡Comentad aquí abajo! ↓

¡Hasta pronto!




jueves, 26 de abril de 2018

Autoevaluación de mi competencia digital.


¡Ay! ¡Cómo me gustan estas actividades de introspección!

Siguiendo la rúbrica de evaluación de competencias digitales, salgo mejor parada de lo que pensaba. Todo lo que tiene que ver con lo digital me crea al comienzo un poco de desazón, porque me apaño, pero no acabo de entenderlo bien. Y esperaba peor puntuación. No llego al 4 en ninguna, y del 1 estoy muy lejos; me muevo básicamente en el 3, si es que he entendido bien los niveles de consecución de las competencias (porque en algunos casos creo entenderlo, pero no estoy segura al 100%). Sin embargo, me encuentro en el nivel 2 en la capacidad relacionada con los aspectos legales y éticos relacionados con el uso de las TIC y en la capacidad de utilizar herramientas de trabajo colaborativo.

Sin embargo, no puedo dejar de pensar que es un falso 3, porque al igual que los alumnos se apañan pero no saben distinguir un navegador de un buscador, yo sé realizar muchas actividades y utilizar diferentes herramientas pero me faltan nociones básicas que me hagan comprender los mecanismos fundamentales que las sustentan.

Creo que para mejorar mi competencia digital a la hora de trabajar el ABP en mi clase necesito:

-          Comprender pequeñas nociones básicas. Tener esas lagunas tal vez no me impida desarrollar mi actividad, pero no me deja realizarla sintiéndome segura y confiada.

-          Tener un mayor conocimiento de apps útiles en el entorno educativo.

-          Conocer y manejar herramientas de creación y edición de contenidos digitales: por ejemplo, he creado un juego de mesa para que mis alumnos comprendieran mejor el aparato circulatorio, pero lo he “dibujado” en Word. Estoy segura de que existen infinidad de software mucho mejores para este propósito, pero ni los conozco ni los sé utilizar.

-          Conocer los principios legales y éticos en la utilización, publicación y difusión de información y contenidos digitales, y saber cómo gestionar la privacidad.

¿Y qué propuesta colectiva de formación sugiero para la mejora de la competencia digital?

ü  Propongo un trabajo colaborativo en el que los participantes hagan un trabajo de búsqueda y clasificación de apps útiles por áreas (aunque por supuesto se utilicen de forma transversal en los proyectos), y dentro de las áreas, por bloques (simplemente para acceder a ellos de forma más fácil).

ü  Además, no estaría mal disponer de una plataforma en la que poder consultar “aquello que jamás nos atrevimos a preguntar”, como por ejemplo: ¿Qué es Creative Commons y cómo funciona? (Pregunta real de servidora, confieso).

ü  Y ya puestos, añado: Cómo enseñar, a través del ABP, competencia digital a los alumnos. Centrándonos en temas tales como: capacidad para filtrar y clasificar la información de la web según los intereses, aspecto que considero importantísimo y que les cuesta mucho aprender.

ü  ¡Se me olvidaba! Potencialidades educativas de la Raspberry Pi o similar.

La tecnología avanza cada vez más deprisa y yo he visto cómo, de repente, en pocos años, me he quedado descolgada y desfasada de todo lo que se movía en el ciberespacio. Al querer ponerme al día, se me ha hecho una montaña. Es todo muy intuitivo, pero son muchas herramientas que pueden aportar una barbaridad en el ABP y a veces siento que no puedo abarcarlas todas. One bite at a time, supongo. Lo que está claro es que hay que intentar estar digitalmente actualizados. Hoy en día no nos podemos permitir el lujo de ser maestros y profesores analfabetos digitales.

miércoles, 25 de abril de 2018

A propósito de los webinars. Semana 2.


Se nos propuso en esta segunda semana ver dos webinars de ediciones anteriores y reflexionar sobre ellos.

En el primero comentaban cómo habían recibido aquel primer Mooc sobre ABP que habían realizado y me gustó escuchar dos reflexiones que coincidían con mis impresiones. La primera, la sensación de estar ante algo grande: nadie me había hablado del Mooc ni sabía cómo era ni en qué consistía, lo vi anunciado el mismo día que comenzaba y a los cinco minutos estaba registrada. No esperaba tal cantidad de trabajo ni tanta organización. Estamos muy poco acostumbrados a ver cursos, eventos, etc, bien organizados (al menos yo) y no podía creer dónde me había metido. Estaba entusiasmada. Pero claro, esto me llevaba a la segunda sensación, también compartida con los participantes del webinar: verlo todo de color de rosa dentro del Mooc, hacer un diseño que en tu cabeza funciona de forma ideal, y llegar a clase y que se te caiga el alma a los pies, porque tus alumnos de sexto quieren hacer lo que llevan ocho años haciendo: escuchar una explicación y rellenar huecos que tengan que ver con ella. Y lo que cuesta sacarles de ahí…

Me llamaron también la atención los consejos para los novatos del Mooc. Me venían que ni al pelo: piensa en pequeño (ve de menos a más) y haz un prototipo de plastilina. ¡Vaya! Todo lo contrario a lo que hice: pensé en grande y mi prototipo de proyecto fue más bien un proyecto mínimo viable. Y el caso es que antes de escuchar los consejos, ya sabía de algún modo que precisamente eso fallaba. Me reconozco bastante inflexible y sé que a través de este curso puedo aprender a flexibilizar un poco. Seguramente tenga que cambiar tareas o algún otro aspecto del proyecto, y me va a costar, pero me acordaré del consejo del prototipo de plastilina e intentaré llevar los cambios lo mejor posible, como parte del proceso de creación.

También me interesaron las reflexiones acerca de cómo trabajar con ABP en un centro tradicional y de cómo intentar cambiarlo. Y es que estoy en esas. Los comentarios no fueron muy alentadores, pero prefiero esos comentarios realistas a los ilusionantes, porque me los creo más. Sé que hay que luchar y no rendirse, pero después de ocho años nadie se contagia. Los compañeros hablan muy bien de cómo trabajo, pero no quieren hacerlo. Y el equipo directivo tiene ideas diametralmente opuestas. Y es que estoy de acuerdo en qué aspectos son importantes a la hora de transformar un centro y mantenerlo: que el equipo directivo tire, que la formación por sí sola no sirve sino se consolida y que el ABP necesita mucha coordinación.

Y por último, me gustaron algunos comentarios que me hicieron imaginar un centro que trabaja con proyectos por dentro. Siempre me he preguntado cómo es posible la organización del ABP con lo estrictos que son con los horarios desde inspección. Y Amparo Hidalgo lo explicó muy bien. Los horarios hay que romperlos, como se pueda, y la labor del equipo directivo es ser facilitador. ¡Yo quiero trabajar en un centro así! Que yo ahora mismo sólo encuentro barreras. Pero sé que encontraré mi sitio y podré ayudar a mis alumnos de la mejor manera que sé.

¡Hasta pronto!

domingo, 22 de abril de 2018

Reto de la segunda semana

¡Hola!
He aquí el punto de partida del reto de la segunda semana del curso ABPMooc. Se trata de encontrar dos socios a través de la presentación de un proyecto mínimo viable. Cuando me puse a ello, me di cuenta de que mi prototipo de proyecto de la primera semana ya era un proyecto mínimo viable, así que enfoqué más mi trabajo en hacer una presentación atractiva para captar socios. De este modo los dos vídeos que he creado se complementan y, aunque alguna información se repite, los dos aportan información útil sobre el proyecto.
Aquí os dejo el vídeo:

¡Únete al proyecto!

¡Hasta pronto!

jueves, 19 de abril de 2018

Comienza la segunda semana ABPMooc



¡Vamos allá con la segunda semana del ABPMooc!
Aquí tenéis las tres metáforas visuales que he intentado que comuniquen los valores de mi prototipo de proyecto:


Y veamos cuál ha sido hasta este momento mi práctica cooperativa. Al recibir la propuesta pensé “¡Uf! Cero.” Porque leyendo hace poco sobre el tema descubrí algunas de sus características y me di cuenta de que lo que yo creía que hacía en clase no era más que trabajos en grupo sin una organización, base ni fundamento. Hace un mes que espero recibir un libro descatalogado de segunda mano de Johnson y Johnson: “El aprendizaje cooperativo en el aula” para poder poner un poco de orden a mi práctica docente. Y en la espera se me plantea esta pregunta. ¡Uf!
Pero, leyendo el “Cuestionario de autoevaluación de prácticas cooperativas” me he dado cuenta de que, en el fondo, no estoy tan lejos de utilizar la cooperación en el aula:

  • El trabajo en clase casi siempre está organizado en grupos de 4 alumnos.
  • En algunas actividades me gusta que trabajen por parejas o tríos, que luego se agrupen para poner en común sus ideas con otros grupos y así sucesivamente hasta que la clase está dividida en dos. Utilizo esto sobre todo para intentar recordar qué sabemos de determinado tema o cualquier brainstorming en general.
  • Siempre he considerado que saber trabajar en un equipo es fundamental, por eso le doy mucha importancia a las habilidades interpersonales y a las estrategias de resolución de conflictos.
  • Tiendo a agrupar a los alumnos de un modo heterogéneo. Me fijo sobre todo en los niveles de rendimiento e interés, pero considero el sexo y la diversidad cultural como secundario.
  • El trabajo en grupo y el individual se complementan. Creo que los dos son muy importantes además de que así se atienden a las necesidades de todos los alumnos.
  • Evalúo el trabajo realizado pero también el funcionamiento del grupo como equipo de trabajo. Es más, me gusta que al final hagan una reflexión sobre el proceso y que analicen qué ha ido bien y qué no y por qué, para poder tenerlo en cuenta en los siguientes proyectos.

Sin embargo, mis puntos flacos son:

  • Los roles: no suelo definir las tareas de cada miembro del grupo, dejo que ellos se organicen. Y me he dado cuenta de que no saben. Y tras varios proyectos, siguen sin saber. Hay equipos que se organizan muy bien, pero otros no lo consiguen y necesitan un poco de guía al respecto. Suele pasar lo de siempre: que unos dirigen y otros esperan instrucciones, y si no se las dan, no hacen nada y se escudan en “es que no me han dicho qué tengo que hacer”. Y por más que insisto en la necesidad de la iniciativa personal, esto no se soluciona. La respuesta está en la asignación de roles, creo.
  • La evaluación: me cuesta mucho evaluar los trabajos. Me falta estructura. A veces les evalúo de forma individual, si he conseguido ver su implicación, y a veces en conjunto. He visto en las rúbricas y la asignación de roles la solución a este problema. Así puedo sistematizar la evaluación y es una gran oportunidad para que ellos vean, con antelación, qué se espera de ellos.

Así que estoy deseando que me llegue el libro para devorarlo y aprender más sobre las rúbricas para empezar a implementarlo.

¡Gracias por leer!

martes, 17 de abril de 2018

Prototipo de proyecto. Tercera fase del reto de la primera semana.

¡Por fin!
Con la lengua fuera, pero voy llegando. Sólo llevo un día de retraso. Mañana espero dormir más de cuatro horas.
Aquí está el vídeo presentación del prototipo de proyecto. Espero que os guste.

Cómprame un mundo sostenible

¡Hasta pronto!

lunes, 16 de abril de 2018

Análisis de un proyecto ABP



Para la segunda fase del reto de la primera semana, voy a presentar, describir y analizar el siguiente proyecto:

Este proyecto, dirigido a alumnos de 4º de primaria y llamado ¡Todo se mueve!, tiene como producto final la creación de un garaje de juguete, así como un panel didáctico en el que los alumnos presentan todo el proceso llevado a cabo desde el planteamiento inicial hasta su construcción.
Parte de un encargo hecho por los representantes del aula de 5 años, que necesitan más garajes para jugar. Este encargo consta de una carta y un pedido, con las especificaciones del producto final.

El proyecto tiene una duración aproximada de 19 sesiones, repartidas de la siguiente manera:
1º: Conocer el reto, organización de equipos y repartición de roles, lluvia de ideas y conocer las rúbricas.
2º: Tabla de observación. Los alumnos analizan ocho imágenes de garajes de juguete y registran en una tabla si tienen o no los elementos requeridos.
3º y 4º: Desmontando el garaje: cada grupo analiza una de las partes del garaje y completa una ficha respondiendo a las preguntas “¿qué pasaría si faltase?” y “¿cuál es su función?”.
5º y 6º: Los alumnos responden una lista de preguntas necesarias para planificar la construcción del garaje y luego clasifican las preguntas por temas y resumen las respuestas, organizadas en esos mismos temas, para poner orden a sus ideas.
7º, 8º, 9º, 10º y 11º: Los alumnos siguen los pasos indicados en un dossier que les guiará desde el diseño hasta el acabado inicial: ficha técnica, lista de control de tareas, información sobre las máquinas simples, distribución de tareas y compromisos, bocetos individuales, puesta en común y boceto de grupo, presentación del proyecto a los compañeros y uso de la rúbrica, construcción del garaje con planificación del tiempo y documentación del proceso.
12º, 13º, 14º, 15º y 16º: Los alumnos realizan un panel explicativo del trabajo en el que se indique el objetivo, los recursos utilizados, el proceso realizado complementado con imágenes y las conclusiones. Se utilizará, junto con el garaje para exponerlo en una “feria de los garajes” a la que se invitarán familiares, profesores y alumnos.
17º y 18º: Los alumnos redactan notas de entrega y harán la entrega oficial de los garajes a los alumnos de 5 años, a la vez que les explicarán el trabajo realizado.

Al finalizar cada sesión, los alumnos se tomarán “dos minutos para pensar”, que les servirán para escribir su entrada en su “Diario de reflexiones”. Varias preguntas de retroalimentación les guiarán en este proceso.
Así mismo, se recomienda que los alumnos compartan sus trabajos y documentos a través de Google Drive o similar y que se difundan los productos a través de un blog de aula.

Y he aquí el análisis que he realizado utilizando la app Genial.ly:

Análisis del proyecto "Todo se mueve"


Ya me diréis qué os parece.